15 de noviembre de 2008

Hallan una lagartija de más de 23 millones de años intacta

Es el reptil más grande encontrado en ámbar; quedó atrapado en la resina junto a hormigas, insectos y hojas de la época del Mioceno, en la era Cenozoica
En un extraordinario hallazgo arqueológico efectuado en México, científicos encontraron el cuerpo de una lagartija de más de 23 millones de años localizado en el interior de una pieza de ámbar.
El reptil, que mide sólo diez centímetros, fue hallado en una mina del Estado de Chiapas, en el sureste del país y es probablemente el animal más grande del que se tenga conocimiento encontrado en ámbar, una resina fósil utilizada en Chiapas para la elaboración de esculturas, joyería y artesanía.
Atrapada en la resina del ámbar, la lagartija no fue el único animal encontrado en la pieza, ya que también se observan las ya extintas hormigas leptomyrmex mordiendo al reptil, un grillo, peces polilla y restos vegetales de la época.
Iván Milani, responsable del museo Piedra Escondida, en donde se exhibe de manera gratuita la piedra amarilla rojiza de aproximadamente 15 centímetros de diámetro, explicó que este es probablemente el organismo animal vertebrado más grande del que se tenga conocimiento atrapado en esta sustancia.
El experto indicó que en el mundo han sido descubiertas alrededor de 30 lagartijas suspendidas en ámbar pero normalmente miden entre tres y seis centímetros. "Probablemente una gota de resina debió caerle encima a temperaturas muy elevadas hace aproximadamente 23,3 millones de años, que es el tiempo que tiene el ámbar chiapaneco", explicó Milani.
Vetas de ámbar.

El hallazgo lo realizó en marzo pasado un minero de Simojovel, una zona de Chiapas donde están las únicas vetas de ámbar de México. "Al estar puliendo la pieza, el minero se dio cuenta de lo que había dentro y nos la trajo", contó Iván Milani,
Chiapas, estado fronterizo con Guatemala, obliga a sus artesanos, artistas y orfebres a realizar la extracción de la resina a mano. "Se utilizan algunas herramientas como pequeños taladros, puntas de diamante. Vas más lento pero con más cuidado, lo que obviamente le da mayor valor al ámbar, y permite que se encuentran sorpresas como esta", ha indicado Milani.
La anatomía del reptil y de los otros organismos en el interior de la pieza correspondiente a la era Cenozoica, época del Mioceno, está siendo estudiada por Gerardo Carbot, biólogo del Museo de Paleontología de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas.
El museo Piedra Escondida posee una colección de 10.000 piezas de ámbar con insectos, vegetales y restos minerales, testimonio de la vida en la Tierra hace millones de años.

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