18 de diciembre de 2008

Descubren cerebro de 2000 años de antigüedad en buenas condiciones

Arqueólogos británicos han descubierto un cerebro humano de 2000 años de antigüedad. Sería uno de los más antiguos descubiertos hasta la fecha. Estaba , por supuesto, dentro de una cabeza, una cabeza decapitada y enterrada en una pequeña tumba cerca de York, Gran Bretaña.
Los arqueólogos creen que podría tratarse de un sacrificio humano, y que su cabeza fue enterrada como ofrenda. Pero el tema es que es muy, muy raro que los tejidos blandos se preserven, y menos todavía el cerebro, que generalmente se deteriora rápidamente luego de la muerte.
Si bien se han descubierto tejidos blandos de cráneos romanos y medievales, este es el cerebro más antiguo descubierto hasta la fecha en Gran Bretaña. El cráneo y la mandíbula fueron descubiertos por la arqueóloga Rachel Cubitt, en una excavación cerca de la Universidad de York.

Según contó ella, vio algo amarillo y raro dentro del cráneo y enseguida le dio un tratamiento especial de conservación, ya que tenía entre manos algo muy raro e interesante para la ciencia. Lo que sobrevivió fue un tercio del cerebro.
La edad exacta del cráneo y su cerebro no se sabe, pero creen que puede ser de entre el año 300 y 1 antes de Cristo, o sea que podría tener entre 2000 y 2300 años. Todavía no se ha realizado una datación por carbono 14, que está prevista para el año próximo, cuando se terminen de hacer los análisis químicos para saber por qué se preservó tan bien el cerebro.
Según los investigadores, este cerebro antiguo era físicamente idéntico al nuestro. Para la época en que vivió el dueño de este cerebro, las islas Británicas estaban pobladas por los antiguos britanos, que ya habían sobrevivido al primer intento de invasión romana, tenían reinos pequeños que solían luchar entre sí.
Los cerebros más antiguos son unos descubiertos en Florida, Estados Unidos, en un pantano. Eran nueve cráneos, y tenían unos 8000 años.


Foto: antiguo cráneo encontrado en Francia.
Fuente: Espaciociencia

11 de diciembre de 2008

Hibbertopterus - El rastro fosil de un escorpion gigante

Hace 330 millones de años, un escorpión marino de 1,60 metros de largo se arrastró por la arena en una playa en Escocia en un intento por salir del agua.
La huella de este escorpión de seis patas sobrevivió el paso de los siglos y fue encontrada por el paleontólogo Martin Whyte, de la Universidad de Sheffield.
"Reconocí la huella desde que la vi, porque trabajo principalmente en huellas de dinosaurio. No era inmediatamente obvio saber qué tipo de huella era", dijo Whyte a la BBC.
"Descarté reptiles y anfibios porque podía ver que, fuese lo que fuese, tenía seis patas. Lo único que se me pudo ocurrir es que era un hibbertopterus".
De las marcas, que consisten en una línea dejada por lo que parece una cola en una piedra arenisca, Whyte también pudo deducir que el animal se arrastraba lentamente.
Conquistando la playa
Los hibbertopterus, que se extinguieron hace millones de años, son familiares lejanos del escorpión actual, pero no tienen pinzas ni llevan la cola en el aire.
A pesar de que su tamaño -es casi tan largo como una persona- puede resultar atemorizante, este escorpión se alimentaba de pequeños organismos.
Este hallazgo podría revelar que, en ese momento, el escorpión marino estaba luchando por salir del agua y explorar la playa.
"Ha habido debate sobre si estaba restringido a quedarse en el agua, o si salió a la tierra. Creo que esta huella indica que pudo salir por periodos cortos", explica Whyte.
Con anterioridad se había descubierto partes fósiles del escorpión en la misma zona, pero el doctor Whyte se dio cuenta de que en realidad esas huellas gigantes podían pertenecer sólo a un escorpión gigante.
Hybbertopterus no fue la única criatura que hizo su debut en tierra firme en aquella época: muchos artrópodos y reptiles ya se movían por tierra firme.